islandia

¿Qué está pasando en Islandia que nada se nos dice en los medios? exceptuando sus volcanes, claro.
Protesta en Islandia


Sobre este tema, Islandia y la deuda externa, hay una película muy interesante, ahora en los cines, o ya no:
                                                     INSIDE JOB


Aquí os dejo un texto que circula por la red y un enlace


SIN NOTICIAS DE ISLANDIA 

       Si alguien cree que no hay censura en la actualidad, que me diga 
       si así como se ha sabido todo lo que pasa en Egipto, como es qué los periódicos 
       no han dicho nada sobre lo que pasa en Islandia : 


       En Islandia, el pueblo ha hecho dimitir a un gobierno al 
       completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la 
       deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su mala 
       política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir 
       su constitución. 



       Y todo ello de forma pacífica. Toda una revolución contra el 
       poder que nos ha conducido hasta la crisis actual. 



       He aquí, por qué no se han dado a conocer hechos durante dos 
       años : 



       ¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo? 



       Esta es, brevemente, la historia de los hechos: 



       2008. Se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se 
       desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en bancarrota. 



       2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que 
       se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer 
       Ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación 
       económica del país. 



       Mediante una ley se propone la devolución de la deuda a GB y 
       Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos 
       las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de 
       interés.



       2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter 
       la ley a referéndum. 



       En enero de 2010 el Presidente, se niega a ratificarla y anuncia 
       que habrá consulta popular. 



       En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda 
       arrasa con ¡un 93%! de los votos. 



       A todo esto, el gobierno ha iniciado! una investigación para 
       dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las 
       detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una 
       orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país.



       En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar 
       una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y 
       que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa. 



       Para ello, se recurre directamente al pueblo. Se eligen 
       25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las 
       candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el 
       apoyo de 30 personas. 



       La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 
       2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones 
       consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país. 



       Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se 
       constituya tras las próximas elecciones legislativas. 



       Esta es la breve historia de la Revolución Islandesa : dimisión 
       de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, 
       referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas 
       trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis y 
       reescritura de la constitución por los ciudadanos. 



       ¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación 
       europeos? 



       ¿Se ha comentado en las tertulias políticas radiofónicas?



       ¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no.



       El pueblo islandés ha sabido dar una lección a toda Europa, 
       plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al 
       resto del mundo. 



      ¿ESTAS SEGURO DE QUE NO HAY CENSURA EN LOS MEDIOS INFORMATIVOS?





Islandia: el éxito de dejar caer a la banca y no salvarla con dinero del contribuyente
Ricardo Larrechea
2/02/2011 - 1:17 Actualizado: 07:17 - 2/02/11
Irlanda e Islandia. Dos modelos para afrontar la crisis financiera que sacude al mundo desde 2008. Y una vez vista la situación de ambos países, parece que la opción islandesa, no salvar a la banca ni proteger a sus acreedores, está dando mejores frutos que la irlandesa. Ahora España intenta salvar a su sistema financiero con un plan más similar al de Irlanda que al de Islandia.
La situación en octubre de 2008 de Islandia era de auténtico pánico financiero. Pero el Gobierno, en vez de inyectar miles de millones en unos bancos cuyos activos se habían disparado hasta ser 11 veces el PIB del país, decidió que suspendieran pagos.
La reacción fue brutal. En noviembre de ese mismo año, la corona islandesa ya había perdido un 58% de su valor, la inflación se disparó hasta el 19% en enero de 2009 y ese mismo año la economía se contrajo un 7%. El primer ministro, Geir Haarde fue obligado a dimitir en enero de 2009 y ahora se enfrenta a los tribunales.
Sin embargo, tras dos años de duro ajuste que incluyeron la intervención del FMI, la economía islandesa, que ya salió de la recesión en el tercer trimestre (creció un 1,2% tras siete trimestres consecutivos de contracción), podría crecer un 3% este año. El país planea volver a los mercados de capital e incluso emitir en euros, algo que no hacía desde el año 2006, una muestra de la confianza recuperada en la economía y las finanzas del pequeño país nórdico.

Irlanda, el peor modelo

"Islandia hizo lo correcto asegurando que su sistema de pagos continuará funcionando mientras que los acreedores, no el contribuyente, asumió las pérdidas de los bancos", explicó a Bloomberg el premio Nobel de Economía profesor de Columbia Joseph Stiglitz. "Por el contrario, Irlanda ha hecho todas las cosas mal. Es probablemente el peor modelo".
Irlanda decidió garantizar todas las deudas de sus bancos cuando comenzaron sus problemas y ha estado inyectando capital desde entonces para intentar mantenerlos a flote. Pero el agujero bancario se ha llevado por delante las finanzas públicas del país, que tuvo que aceptar un rescate de la Unión Europea y el FMI el pasado mes de diciembre.
Si bien es cierto que el tamaño de los bancos irlandeses (10 veces mayor que el de los islandeses) suponía una amenaza mucho mayor para el sistema financiero europeo en su conjunto y también es cierto que Irlanda no podía devaluar su moneda como hizo Islandia, el Gobierno irlandés podría haber seguido el camino de Islandia.
Al menos eso opina Adriaan van der Knaap, de UBS, que en declaraciones a la agencia estadounidense aseguró que "ello no habría enfadado al sistema financiero. Incluso los bancos irlandeses no son demasiados grandes para caer". Van der Kaamp ha sido asesor de Islandia en el proceso de transformación de sus tres mayores bancos.

La opción islandesa: reestructurar la deuda de la banca y proteger al contribuyente

En octubre de 2008, el parlamento islandés aprobó una ley por la cual decidió dividir los activos y las obligaciones de sus tres mayores bancos, Kaupthing, Landsbanki y Glitnir, en función de su origen, entre nacionales y extranjeros.
Por un lado, se crearon tres nuevos bancos que recibieron los depósitos y los créditos de compañías y consumidores islandeses, mientras que por otro se crearon comités para liquidar lo que quedaba en los antiguos bancos: los préstamos y las deudas foráneas que alimentaron la burbuja del país entre 2000 y 2008. El nivel de crecimiento del sector financiero hizo que las tres entidades llegaran a ser las tres mayores empresas del país y sus sedes los mayores edificios de Reykjavik, la capital del país.
Una vez nacionalizados los bancos, el Gobierno decidió negociar con los acreedores, prácticamente todos extranjeros, y que incluían fondos de inversión y hedge funds, así como otros bancos europeos. Una reestructuración de la deuda en la que el contribuyente no tuvo que poner dinero.
Los acreedores ahora controlan el 87% de Arion, el sustituto de Kaupthing, y el 95% de Islandsbanki, lo que era el banco Glitnir. Bloomberg calcula que los acreedores de estos bancos han asumido una quita del 70% en la deuda, según las valoraciones de los bancos. La mitad de los acreedores de Kaupthing son alemanes que tenían depósitos con cuentas a través de Internet, que han logrado recuperar el principal y que ahora esperan los intereses.

Acuerdo con los acreedores

Los acreedores de Landsbanki, sin embargo, sólo han obtenido un compromiso de obtener una participación en NBI, el banco sucesor. Gran parte sus acreedores eran depositantes del Reino Unido y Holanda, e Islandia ha llegado a un acuerdo para devolverles su dinero en 35 años con un interés del 3%.
Ahora, los tres nuevos bancos, sucesores de los gigantes que llevaron al país a la ruina, registraron un beneficio de 309 millones de dólares hasta septiembre del año pasado. El país, además de volver a crecer, tiene un inflación controlada, el 1,8% y los CDS (seguros contra el impago de la deuda soberana) han caído un 80%. De hecho, el mercado apuesta mucho más por un impago de Irlanda, Portugal, España o Italia antes que por uno islandés.
Arni Pall Arnason, el ministro de Asuntos Económicos de Islandia, asegura ahora que la decisión de que los acreedores asumieran pérdidas ha salvado el futuro del país. "Si hubiéramos garantizado todas las obligaciones de los bancos, estaríamos en la mismo situación que Irlanda", declaró a Bloomberg.

Islandia se mueve ante la crisis

Daniel Jiménez • 21/3/11

Últimamente se está escribiendo mucho sobre la llamada “revolución silenciada” de Islandia; a veces con acierto, otras con graves inexactitudes. Esta pequeña isla nórdica, similar en tamaño a Andalucía, en la que tan sólo viven unos 315.000 habitantes, era uno de los más claros ejemplos de sociedad del bienestar, hasta el momento en que fueron intervenidos sus tres grandes bancos.
Las protestas que entonces protagonizaron los islandeses provocaron la caída del gobierno, tras lo cual, la población rechazó en referéndum el pago de la deuda originada por las malas prácticas de sus entidades financieras. Sin embargo, hay un nuevo acuerdo para pagar dicha deuda, que volverá a someterse a consulta popular. Al mismo tiempo, otro movimiento popular, cuya finalidad era nombrar una asamblea constituyente formada por la ciudadanía, tampoco está obteniendo los resultados esperados. De todo ello hablamos en la siguiente entrevista con el periodista islandés Kristinn R. Ólafsson, corresponsal en España de Radio Nacional de Islandia.
Noticias Positivas: En el año 2007, Islandia se convirtió en el primer país del mundo según el Índice de Desarrollo Humano de la ONU. Un año después se intervino su sistema bancario. ¿Cómo se llegó a esta situación?
Kristinn R. Ólafsson: En los años previos a la crisis, Islandia se convirtió en una de las economías más liberalizadas del mundo, y con un protagonismo muy destacado de los bancos. Las operaciones de los bancos islandeses, incluida su expansión al extranjero, llegaron a suponer diez veces el PIB, lo cual era imposible de sostener. En lugar de seguir con su pesca y con el resto de actividades en las que destaca, el país decidió meterse en ese mundo tan loco. Pero el problema no era solo de los “vikingos de la expansión”, como se llamaba a estos nuevos hombres de negocios. Muchos ciudadanos islandeses de a pie se subieron a la ola en esos momentos.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que antes del colapso, la burbuja en sí creaba riqueza. Recientemente, fue entrevistado un economista islandés, ex ministro del gobierno actual, que dijo que la economía de Islandia está ahora mismo igual que antes de la burbuja. Eso es porque, aunque el Estado ha perdido ahora grandes cantidades de fondos por la crisis, cuando todo iba viento en popa, ingresó muchísimo dinero, a pesar de la bajada de impuestos.
En conclusión, hubo una gran subida y posteriormente tuvo lugar la bajada, que provocó, según ese economista, que se volviera al mismo punto de inicio, antes de la burbuja, aunque con recortes sociales, desigualdades y mucho más paro que entonces.
N+: El problema es que toda burbuja acaba estallando, y eso es lo que sucedió también en este caso.
KRO: Para entender lo que sucedió, es importante destacar la creación del Espacio Económico Europeo en 1994, formado por los países de la UE y tres países miembros de la Asociación Europea de Libre Comercio más conocida por sus siglas en inglés EFTA, es decir Islandia, Noruega y Liechtenstein . Este espacio permite a estos países no comunitarios acceder al Mercado Común de la UE. Esa es la puerta por la que entraron los bancos y empresas de Islandia en otros países europeos.
A esto hay que unir las prácticas avariciosas, especulativas y de alto riesgo. Una de las causas estuvo en lo que llaman en Islandia los “préstamos bola”. Consiste en que el banco te presta muchos millones de euros para que tú a su vez le compres acciones al banco. Claro, si yo te presto, tú puedes demostrar ganancias en el balance de tu empresa, aunque ese dinero sea de ida y vuelta. Este sistema era evidentemente una maraña total de intereses creados y cruzados hasta el infinito. Ahora se está investigando donde está todo ese dinero de ida y vuelta, que parece que ha acabado, en algunos casos, en paraísos fiscales. Y ahora las condonaciones de grandes deudas están a la orden del día en Islandia, lo cual exaspera al hombre de la calle
El gran problema ahora es la deuda dejada por el Landsbanki, uno de los tres bancos intervenidos. Cuando se vio en dificultades decidió captar dinero, para lo cual creó la subsidiaria Icesave, a través de la cual empezó a comercializar nuevas cuentas on line en Gran Bretaña y Holanda. A quienes se abrían una de estas cuestas se les ofrecían unos intereses sospechosamente altos. Después, cuando el banco estaba en caída libre, decidió sacar el dinero de Gran Bretaña, proceso que se paró cuando el gobierno británico decidió  congelar todas las cuentas del banco. Para los islandeses fue un acto hostil de una nación aliada de la OTAN. De hecho, Gran Bretaña utilizó su ley antiterrorista para esta congelación. Con lo cual el banco quedó en la misma lista que al Qaeda. La explicación dada por el Reino  Unido fue que esta ley era el único instrumento que permitía parar de golpe la actividad del banco y congelar sus activos.
Lo que hicieron entonces las autoridades británicas y holandesas fue pagar a sus ciudadanos el dinero perdido a través de un fondo de garantía de depósitos. En cambio, el gobierno de Islandia sólo garantizó los depósitos y los negocios hechos dentro de su país, y no se hizo responsable de las sucursales de sus entidades financieras en los otros países.
N+: A este capitalismo de casino hay que unir otra burbuja ligada al sistema inmobiliario.
KRO: Los bancos concedían en esa época gran cantidad préstamos hipotecarios, de hasta el 100% del valor del inmueble, por ejemplo a muchos  jóvenes islandeses, a la vez que la actividad de la construcción se aceleraba al calor de la burbuja financiera y económica Los bancos también financiaban toda clase de bienes de consumo, por ejemplo la compra de un coche o unas vacaciones en el extranjero, prometiendo el oro y el moro. Debido a que entonces los intereses en Islandia eran altos en comparación con otros países, había un importante flujo de dinero en moneda extranjera que entraba en el país. La corona islandesa estaba entonces muy sobrevalorada. En 2007, el euro estaba a 80 u 83 coronas. Después de la intervención, en 2009, llegó a 190, y ahora mismo está en 160, y eso que la corona está intervenida.
La fuerza de la corona en los años de la especulación llevó a muchos bancos a ofrecer hipotecas ligadas a monedas extranjeras como yenes o euros, afirmando a los clientes que al cambio saldrían ganando. Pero tras el estallido de la crisis, la caída de la corona supuso un fuerte varapalo para los que habían optado por estas fórmulas. Además los créditos en coronas están indexados, es decir la deuda sube con la inflación.
N+: El estallido de la crisis se produjo finalmente a finales de 2008. ¿Cómo se sucedieron los hechos?
KRO: El gobierno anterior, coalición de la derecha y los socialistas, decide intervenir los tres grandes bancos, Landsbanki, Kaupthing y Glitnir, en octubre de 2008. Esto sucede a raíz de la crisis bancaria en EE.UU y con las cuentas Icesave intervenidas en Gran Bretaña.
Estos hechos fueron los causantes directos de la fuerte crisis que originó las importantes protestas del movimiento ciudadano espontáneo, que provocó la caída del gobierno. La ciudadanía islandesa salió a la calle y organizó caceroladas masivas porque se veía arruinada, por ejemplo por esas deudas hipotecarias ya mencionadas. También comenzó entonces el paro, ligado, sobre todo, a la caía de la construcción y la banca. Antes de la crisis, el paro en Islandia era del 1,5%, algo casi testimonial. Ahora está en torno al 8,5%, cifra que en España más de uno se daría con un canto en los dientes por tener
N+: Todo esto provocó un amplio descontento popular, que al final acabó con la dimisión del gobierno islandés en bloque.
KRO: El gobierno, sustentado por una coalición entre conservadores y socialdemócratas, perdió la mayoría en el Parlamento porque los socialdemócratas abandonaron el ejecutivo, lo que llevó, en febrero de 2009, a la formación de un gobierno interino minoritario de los socialdemócratas y los verdes de izquierdas, encabezado por Jóhanna Sigurdardóttir, y a la convocatoria de elecciones en abril. De las urnas salió el primer gobierno puramente de izquierdas, formado por una coalición de los mismos partidos, con Sigurdardóttir como primera ministra y con Steingrímur J. Sigfússon, líder de los verdes, como ministro de economía.
N+: Tras la caída del gobierno, llegó el rechazo de la ciudadanía al pago de la deuda.
KRO: Después de la intervención de los bancos, se entablaron negociaciones con las autoridades británicas y holandesas que habían adelantado el dinero a los depositarios de las cuentas Icesave en sus respectivos países. El nuevo Parlamento salido de las urnas decidió aceptar las condiciones y aprobó una ley para hacer efectivo el pago de la deuda. Pero el presidente de la República Islandesa, Ólafur Ragnar Grímsson, optó por no sancionar la ley. Hay que tener en cuenta que el Jefe del Estado es un cargo más bien simbólico, ya que las competencias ejecutivas las ejerce fundamentalmente la Primera Ministra, Jóhanna Sigurðardóttir.
Grímsson tomó esa decisión también por coherencia con su historia. Ya que hablamos de un ex político comunista, que como tal fue ministro de economía en gobiernos anteriores. Lleva ya 14 años como Presidente de la República. En 2004 por primera vez se tomó ese poder, que sí tiene, aunque los cuatro presidentes anteriores nunca lo habían usado. La segunda fue en enero del año pasado, cuando se negó a sancionar la ley negociada por el Parlamento para el pago de la deuda. Esta situación fue la que originó la convocatoria del referéndum, para que los islandeses decidieran sobre la aprobación del acuerdo. La consulta popular tuvo una participación en torno al 62%, y el acuerdo Icesave resultó rechazado por el 93% de los votantes.
Pero en realidad, se estaba votando el referéndum sobre una ley ya pasada, porque el gobierno ya había establecido unas nuevas negociaciones para otro acuerdo sobre el pago de la deuda. Es decir, el referéndum no era realmente decir no al acuerdo, sino decir no al gobierno y a los políticos. Estas negociaciones han alcanzado un nuevo acuerdo, bastante más ventajoso, o menos gravoso, para Islandia que el primero, que en caso de ponerse en marcha, supondrá que haya que empezar a pagar esta deuda, de unos 4.000 millones de euros, en el año 2016, y se pagará durante unos 30 años, aunque Islandia tiene que empezar a abonar este mismo año de 2011 los intereses habidos durante 2009 y 2010, y así consecutivamente.
N+:Entonces, ¿Islandia sí tendrá que pagar la deuda finalmente?
KRO: Que tengan que pagar de una u otra manera parece, en opinión de muchos, casi seguro, o por las buenas o por las malas, cumpliendo unos acuerdos ya concluidos o al final de un proceso judicial internacional. Los que están a favor de la primera solución dicen que es mejor llegar a un acuerdo ya y comenzar “una nueva vida”. Los que están en contra, en cambio, dicen que de ninguna manera debe el pueblo islandés pagar las deudas de sus incautos bancos privados y sus administradores, y que se el asunto debe resolverse en los tribunales. Los islandeses tendrán oportunidad de expresar su opinión en un nuevo referéndum el próximo día 9 de abril. El gobierno favorece el sí, y por las encuestas parece que el sí va a ganar, pero por un estrechísimo margen, según las últimas encuestas. También hay que tener en cuenta que no sólo el gobierno, sino también gran parte de la oposición apoyó la nueva ley.
Este referéndum se debe a que el Presidente repitió la jugada de no sancionar la ley sobre el acuerdo. Hubo una recogida popular de firmas en internet pidiéndole que así lo hiciera. Se presentaron unas 40.000 firmas para este segundo referéndum. En el primero pasó algo similar, y entonces firmaron unas 60.000 personas, si mal no recuerdo, aunque es cierto que el proceso de recogida de firmas es poco formal y da pie a bastantes irregularidades.
N+: Otra de las vertientes de la llamada “revolución silenciada” es la convocatoria de un proceso de asamblea constituyente de raíces también populares.
KRO: Este movimiento surgió debido a que muchos consideran la actual constitución de Islandia desfasada. Fue adoptada con la fundación de la República y la definitiva independencia de Islandia, en 1944, pero su base se remonta a la constitución concedida en 1874 por Dinamarca, país del que entonces dependíamos. Motivo por el que el Parlamento decidió convocar elecciones para que se eligieran 25 ciudadanos para crear una cámara paralela, es decir un Parlamento constituyente cuya labor sería proponer una nueva constitución. Al final, se presentaron 522 candidatos. Para ser uno de ellos, los únicos requisitos eran ser ciudadano islandés, mayor de edad y tener el aval de un cierto número de personas.
Entonces, se convocaron elecciones el 27 de noviembre pasado y fueron elegidos los 25 miembros del formalmente llamado Parlamento Constituyente Asesor. Pero tras los comicios, que ciertamente tuvieron solo una participación de un 36,7%, tres de los candidatos que no fueron elegidos denunciaron irregularidades en la votación. Entre otras cosas, alegaban que las cabinas para votar no cumplían la ley, porque eran de cartón, y en teoría, según los denunciantes, podías ver lo que votaba el de al lado. En realidad, parece imposible que te fijes en los 25 candidatos que está marcando tu vecino. Pero el Tribunal Supremo, la más alta instancia judicial islandesa, con mayoría de jueces conservadores, los cuales habían sido nombrados por el anterior gobierno, decidió que la votación era nula por estas irregularidades.
Esto significó volver al punto cero, por lo que este movimiento ciudadano democrático quedó en aguas de borrajas. La solución a esta situación va a darla finalmente el Parlamento, que será quien nombre a estos 25 elegidos, pero ahora no como miembros de un Parlamento Constituyente, sino de un Consejo Constituyente. Por tanto, los que lo formen, en lugar de ser designados por el voto directo, lo serán por el voto de los parlamentarios.
N+: De todo esto queda claro que fuera de Islandia se están mitificando los logros del movimiento ciudadano.
KRO: Se ha dicho que el pueblo islandés había conseguido parar los pies al FMI, lo cual no es exacto. Debido a la deuda del Icesave, que estaba sin resolver, las ayudas y los préstamos del FMI  tenían como condición, probablemente por la presión de Gran Bretaña y Holanda, que se resolviera el problema del pago de la deuda. Por eso, al principio hubo retrasos, pero luego el FMI depuso sus reservas y se han ido abonando los créditos según lo acordado con las autoridades islandesas.
N+: Lo que sí es cierto es que hay un proceso abierto contra los banqueros responsables de la intervención.
KRO: Hay una investigación en curso de la que se está ocupando un fiscal especial. Hay ya unos 160 imputados. Han encarcelado a algunos de forma preventiva por poco tiempo, siempre en relación con las investigaciones, pero no han sido juzgados todavía ni acusados formalmente, aunque sí hay imputados e investigaciones en curso. Es lógico que no haya resultados todavía porque es un asunto muy complejo, con múltiples ramificaciones, en Islandia, en varios países europeos, hasta en el Caribe y sus paraísos fiscales. Algunos de los supuestos responsables del colapso se han fugados al extranjero o se han autoexiliado. De hecho, recientemente detuvieron a varios de los responsables de Kaupthing y sus socios en Londres para interrogarlos.
N+: Otra cuestión que sí parece evidente es que Islandia está mejor que otros países que sí han sido intervenidos por el FMI, como es el caso de Irlanda.
KRO: Es cierto, pero también hay que tener en cuenta que Islandia ha jugado con lo que algunos consideran cierta ventaja, pues no tiene el euro, de hecho han jugado con eso y dejaron caer la corona como una piedra. Esto para las importaciones y para los consumidores islandeses va fatal, pero para las exportaciones de pescado, por ejemplo, resulta fenomenal, lo cual ha generado una entrada enorme de divisas, contabilizadas en coronas.
N+: Precisamente, esta obsesión por la política monetaria del Banco Central Europeo, que sólo se ocupa de la estabilidad de la moneda y del control de la inflación, y nunca de la creación de empleo, es para muchos expertos un aspecto que debería ser revisado.
KRO: Esa es una diferencia importante con Irlanda, que sí se tiene que amoldar a estas políticas por el euro. Otra importante diferencia es que este país se está endeudando hasta las cejas para salvar a los bancos. En el caso de Islandia, sólo está salvando la parte de los bancos que operaban en el país, así como los depósitos islandeses. Pero han sido muy poco solidarios con el resto del mundo. Esta es la cuestión esencial del Icesave. Uno de los argumentos de Islandia para obrar así es que las reglas europeas de los fondos de garantías de depósitos no son válidas si hay un colapso total del sistema económico.
N+: Otra cuestión es valorar si ha habido o no recortes sociales en Islandia, y en qué grados se han producido.
KRO: En Islandia se ha visto fuertes recortes en la sanidad, la educación y otros sectores públicos. Es una crítica que algunos hacen a la Primera Ministra, Jóhanna Sigurdardóttir, que se supone feminista, pero paradójicamente, su política está resultando un poco hostil hacia las mujeres. Hay que tener en cuenta que son sectores ocupados mayoritariamente por mujeres los más perjudicados por estos recortes. La mayor parte del profesorado son mujeres, y algo similar sucede con la sanidad.
Por otro lado, se está enquistando el problema del paro, y empieza a haber paro de larga duración. También ha habido recortes salariales o congelación de sueldos a la vez que los precios suben. Sin embargo, parece que Islandia está empezando a salir del agujero, pero sigue el malestar. Y queda la cuestión del resultado del referéndum sobre el acuerdo Icesave.
N+: Malestar provocado por la caída de una economía basada en la especulación, y muy poco relacionada con la economía tradicional islandesa.
KRO: Suele decir un amigo mío que vive en el más importante pueblo pesquero del país, que “esta es una crisis de los Reikiavik, aquí no hay crisis”. Y en gran medida, eso es cierto. Los puertos pesqueros tradicionales no han sufrido esta crisis de igual manera. La economía real dentro de Islandia, la que crea riqueza, se ha mantenido mucho mejor que la riqueza ficticia de acciones y especulación. Esta economía básica y real no es sólo la de la pesca, porque Islandia tiene un pueblo muy bien educado y puntero en ámbitos muy complejos como la vulcanología, o la energía geotérmica. También se habla de Islandia como un futuro centro de almacenamiento digital de datos.
N+: En resumen, hay que apostar por el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y por las capacidades de la gente.
KRO: Si no se cuida a las personas, pueden producirse fenómenos como la fuga de cerebros suscitada por los recortes en educación y sanidad. Al no haber trabajo en estos sectores, la gente al final opta por emigrar. Bastantes islandeses se han ido a Noruega, y también a Suecia, por esta causa. La conclusión es que al final la especulación ha dado lugar a multitud de problemas en el país. La crisis de Islandia es la típica historia de una burbuja, y se ha debido a que se han olvidado los verdaderos valores y se ha tendido al despilfarro y a subirse a la ola del consumismo. Camino que no hay que volver a tomar para evitar nuevas crisis como esta en el futuro.


El rechazo de Islandia a pagarles al Reino Unido y Holanda podría costarle caro

Redacción
BBC Mundo                                                                                     Domingo, 10 de abril de 2011
Los islandeses rechazaron un plan para pagarles al Reino Unido y a Holanda unos US$5.800 millones perdidos cuando el sistema bancario de su país colapsó en 2008.
Los resultados parciales de un referéndum sobre el tema muestran un 58% de votos contra el plan y un 42% de apoyo.
La primera ministra de Islandia, Johanna Sigurdardottir, dijo que el rechazo significa que "se eligió la peor opción".
El ministro de Hacienda del Reino Unido, Danny Alexander, calificó la decisión de "decepcionante" y advirtió que el asunto se llevará ante un tribunal internacional.
Por su parte, el ministro de Finanzas holandés, Jan Kees de Jager, señaló que consultará con el Reino Unido sobre qué nuevas medidas tomar contra Islandia, pero agregó que es probable que la disputa termine ante la justicia.
"Esto no es bueno para Islandia, ni para Holanda. El tiempo de las negociaciones ha terminado. Islandia queda obligada a pagar. Ahora serán los tribunales quienes tendrán que decidir", dijo en un comunicado.
Es la segunda vez en un año que los islandeses rechazan por referéndum un acuerdo de pago.

"Banqueros irresponsables"

En medio de la crisis global de 2008, tres bancos islandeses colapsaron debido a sus enormes deudas, entre ellos Landsbanki, que gestionaba cuentas de ahorro en el Reino Unido y Holanda bajo el nombre de Icesave.
Los gobiernos de estos dos países tuvieron que compensar a unos 400.000 ciudadanos, en espera de que Islandia decidiera cómo iba a devolverles el dinero.
El parlamento islandés había respaldado un plan de pago, pero el presidente, Olafur Ragnar Grimsson, se negó a firmarlo por lo que tuvo lugar el referéndum.
Muchos islandeses se niegan a asumir la responsabilidad por lo que consideran errores de "banqueros irresponsables".
El analista de la BBC Joe Lynam señaló que, aparentemente, no pueden soportar la idea de pagar las deudas de bancos de propiedad privada, pero que las consecuencias de su decisión podrían ser muy graves para Islandia.
"Moody's y otras agencias de calificación financiera podrían rebajar aún más el nivel de confianza en el país, por lo que le sería prohibitivamente más caro pedir prestado en los mercados abiertos", dijo Lynam.
"La solicitud de Islandia de entrar a la Unión Europea podría frenarse. El Reino Unido y Holanda incluso podrían vetarla".
Nuestro analista añadió que el tribunal de la Asociación Europea de Libre Comercio, de la cual Islandia es miembro desde 1960, podría obligarla a pagar antes de lo planeado y a una tasa de interés punitiva.
"De nada sirve la democracia si usted es islandés", concluyó Lynam.



Tuesday 25 january 2011

ISLANDIA, LA REVOLUCION SILENCIADA POR LOS MEDIOS

Islandia: La revolución silenciada
Esta ha sido una revolución contra el poder político-financiero neoliberal que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí por qué no se han dado a conocer apenas estos hechos durante dos años.
Kaos. Internacional | nosinmibici.com | 24-1-2011 a las 15:41 | 856 lecturas | 2 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/islandia-revolucion-silenciada

Recientemente nos han sorprendido los acontecimientos de Túnez que han desembocado en la huida del tirano Ben Alí, tan demócrata para occidente hasta anteayer y alumno ejemplar del FMI.
Sin embargo, otra “revolución” que tiene lugar desde hace dos años ha sido convenientemente silenciada por los medios de comunicación al servicio de las plutocracias europeas.
Ha ocurrido en la mismísima Europa (en el sentido geopolítico), en un país con la democracia probablemente más antigua del mundo, cuyos orígenes se remontan al año 930, y que ocupó el primer lugar en el informe de la ONU del Índice de Desarrollo Humano de 2007/2008.
¿Adivináis de qué país se trata?
Estoy seguro de que la mayoría no tiene ni idea, como no la tenía yo hasta que me he enterado por casualidad (a pesar de haber estado allí en el 2009 y el 2010).
Se trata de Islandia, donde se hizo dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su execrable política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución.
Y todo ello de forma pacífica: a golpe de cacerola, gritos y certero lanzamiento de huevos.
Esta ha sido una revolución contra el poder político-financiero neoliberal que nos ha conducido hasta la crisisactual.
He aquí por qué no se han dado a conocer apenas estos hechos durante dos años o se ha informado frivolamente  y de refilón: ¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo?
Y de paso confirmamos, una vez más por si todavía no estaba claro, al servicio de quién están los medios de comunicación y cómo nos restringen el derecho a la información en la plutocracia globalizada de Planeta S.A.
Esta es, brevemente, la historia de los hechos:
·            A finales de 2008, los efectos de la crisis en la economía islandesa son devastadores. En octubre se nacionaliza Landsbanki, principal banco del país.
·          
·            El gobierno británico congela todos los activos de su subsidiaria IceSave, con 300.000 clientes británicos y 910 millones de euros invertidos por administraciones locales y entidades públicas del Reino Unido.
·          
·            A Landsbanki  le seguirán los otros dos bancos principales, el Kaupthing  el Glitnir. Sus principales clientes están en ese país y en Holanda, clientes a los que sus estados tienen que reembolsar sus ahorros con 3.700 millones de euros de dinero público.
·          
·            Por entonces, el conjunto de las deudas bancarias de Islandia equivale a varias veces su PIB. Por otro lado, la moneda se desploma y la bolsa suspende su actividad tras un hundimiento del 76%. El país está en bancarrota.
·          
·            El gobierno solicita oficialmente ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), que aprueba un préstamo de 2.100 millones de dólares, completado por otros 2.500 millones de algunos países nórdicos.
·          
·            Las protestas ciudadanas frente al parlamento en Reykjavik  van en aumento. El 23 de enero de 2009 se convocan elecciones anticipadas y tres días después, las caceroladas ya son multitudinarias y provocan la dimisión del Primer Ministro, el conservador Geir  H. Haarden, y de todo su gobierno en bloque. Es el primer gobierno (y único que yo sepa) que cae víctima de la crisis mundial.
·          
·            El 25 de abril se celebran elecciones generales de las que sale un gobierno de coalición formado por la Alianza Social-demócrata y el Movimiento de Izquierda Verde, encabezado por la nueva Primera Ministra Jóhanna  Sigurðardóttir.
·          
·            A lo largo del 2009 continúa la pésima situación económica del país y el año cierra con una caída del PIB del 7%.
·          
·            Mediante una ley ampliamente  discutida en el parlamento se propone la devolución de la deuda a Gran Bretaña y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés.
·          
·            La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum. En enero de 2010 el Presidente, Ólafur  Ragnar  Grímsson, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.
·          
·            En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos. La revolución islandesa consigue una nueva victoria de forma pacífica.
·          
·            El FMI congela las ayudas económicas a Islandia a la espera de que se resuelva la devolución de su deuda.
·          
·            A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis.
·          
·            Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol  dicta una orden internacional de arresto contra el ex-Presidente del Kaupthing, Sigurdur  Einarsson.
·          
·            En este contexto de crisis, se elige una asamblea constituyente el pasado mes de noviembre para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa.
·          
·            Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas.
·          
·            La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país.
·          
·            Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.
·          
·            Y para terminar, otra medida “revolucionaria” del parlamento islandés: la Iniciativa Islandesa Moderna para Medios de Comunicación (Icelandic  Modern  Media Initiative), un proyecto de ley que pretende crear un marco jurídico destinado a la protección de la libertad de información y de expresión.
·          
·            Se pretende hacer del país un refugio seguro para el periodismo de investigación y la libertad de información donde se protegan  fuentes, periodistas y proveedores de Internet que alojen información periodística; el infierno para EEUU  y el paraíso para Wikileaks.
·          
Pues esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis, reescritura  de la constitución por los ciudadanos y un proyecto de blindaje de la libertad de información y de expresión.
¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos?
¿Se ha comentado en las repugnantes tertulias radiofónicas de politicastros de medio pelo y mercenarios de la desinformación? ¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no.
Debe ser que a los Estados Unidos de Europa no les parece suficientemente importante que un pueblo coja las riendas de su soberanía y plante cara al rodillo neoliberal.
O quizás teman que se les caiga la cara de vergüenza al quedar una vez más en evidencia que han convertido la democracia en un sistema plutocrático  donde nada ha cambiado con la crisis, excepto el inicio de un proceso de socialización  de las pérdidas con recortes sociales y precarización  de las condiciones laborales.
Es muy probable también que piensen que todavía quede vida inteligente entre sus unidades de consumo, que tanto gustan en llamar ciudadanos, y teman un efecto contagio.
Aunque lo más seguro es que esta calculada minusvaloración informativa, cuando no silencio clamoroso, se deba a todas estas causas juntas.
Algunos dirán que Islandia es una pequeña isla de tan sólo 300.000 habitantes, con un entramado político, económico y administrativo mucho menos complejo que el de un gran país europeo, en el que es más fácil organizarse y llevar a cabo este tipo de cambios.
Sin embargo es un país que, aunque tienen gran independencia energética gracias a sus centrales geotérmicas, cuenta con muy pocos recursos naturales y tiene una economía vulnerable cuyas exportaciones dependen en un 40% de la pesca.
También los hay que dirán que han vivido por encima de sus posibilidades endeudándose y especulando en el casino financiero como el que más, y es cierto.
Igual que lo han hecho el resto de los países guiados por un sistema financiero liberalizado hasta el infinito por los mismos gobiernos irresponsables y suicidas que ahora se echan las manos a la cabeza .
Yo simplemente pienso que el pueblo islandés es un pueblo culto, solidario, optimista y valiente, que ha sabido rectificar echándole dos cojones, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.
El país ya iniciado negociaciones para entrar en la Unión Europea. Espero, por su bien y tal y como están poniéndose las cosas en el continente con la plaga de farsantes que nos gobiernan, que el pueblo islandés complete su revolución rechazando la adhesión.
Y ojalá ocurriera lo contrario, que fuera Europa la que entrase en Islandia, porque esa sí sería la verdadera Europa de los pueblos.






LA REVOLUCION DE ISLANDIA: EJEMPLAR

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¡ ¡ ISLANDIA ! !
Queridos hermanos de todo el planeta, aquí tenemos UN EJEMPLAR e inteligente pueblo humano que ha sabido echar del poder a los parásitos que manipulaban sus vidas para, la propia ciudadanía, tomar el control de su país y su existencia para comenzar a vivir en libertad de manera que algún día sus hijos tengan lo que ha sido negado a la humanidad desde sus albores: LA LIBERTAD.
Por supuesto, estos HECHOS son ocultados COMPLETAMENTE por los esbirros, desinformadores e intoxicadores medios de comunicación para que no lo sepamos. Por favor, difundamos esta información al máximo para que toda la humanidad comprenda que vamos a comenzar una nueva existencia en nuestro amado planeta sin parásitos controladores y esclavistas del ser humano.
Difunde, copia, COMPARTE PULSANDO ABAJO EN EL BOTÓN DE FACEBOOK, traduce y extiende esta información por todo el planeta, LA HUMANIDAD HA COMENZADO SU LIBERACIÓN POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA. EL IMPERIO DEL MAL HA TERMINADO EN NUESTRA MADRE TIERRA.
DESPERTARES
Recientemente nos han sorprendido los acontecimientos de Túnez que han desembocado en la huida del tirano Ben Alí, tan demócrata para occidente hasta anteayer y alumno ejemplar del FMI. Sin embargo, otra “revolución” que tiene lugar desde hace dos años ha sido convenientemente silenciada por los medios de comunicación al servicio de las plutocracias europeas. Ha ocurrido en la mismísima Europa (en el sentido geopolítico), en un país con la democracia probablemente más antigua del mundo, cuyos orígenes se remontan al año 930, y que ocupó el primer lugar en el informe de la ONU del Índice de Desarrollo Humano de 2007/2008. ¿Adivináis de qué país se trata? Estoy seguro de que la mayoría no tiene ni idea, como no la tenía yo hasta que me he enterado por casualidad (a pesar de haber estado allí en el 2009 y el 2010). Se trata de Islandia, donde se hizo dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su execrable política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución. Y todo ello de forma pacífica: a golpe de cacerola, gritos y certero lanzamiento de huevos. Esta ha sido una revolución contra el poder político-financiero neoliberal que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí por qué no se han dado a conocer apenas estos hechos durante dos años o se ha informado frivolamente y de refilón: ¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo? Y de paso confirmamos, una vez más por si todavía no estaba claro, al servicio de quién están los medios de comunicación y cómo nos restringen el derecho a la información en la plutocracia globalizada de Planeta S.A.
Esta es, brevemente, la historia de los hechos:
§  A finales de 2008, los efectos de la crisis en la economía islandesa son devastadores. En octubre se nacionaliza Landsbanki, principal banco del país. El gobierno británico congela todos los activos de su subsidiaria IceSave, con 300.000 clientes británicos y 910 millones de euros invertidos por administraciones locales y entidades públicas del Reino Unido. A Landsbanki le seguirán los otros dos bancos principales, el Kaupthing el Glitnir. Sus principales clientes están en ese país y en Holanda, clientes a los que sus estados tienen que reembolsar sus ahorros con 3.700 millones de euros de dinero público. Por entonces, el conjunto de las deudas bancarias de Islandia equivale a varias veces su PIB. Por otro lado, la moneda se desploma y la bolsa suspende su actividad tras un hundimiento del 76%. El país está en bancarrota.
§  El gobierno solicita oficialmente ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), que aprueba un préstamo de 2.100 millones de dólares, completado por otros 2.500 millones de algunos países nórdicos.
§  Las protestas ciudadanas frente al parlamento en Reykjavik van en aumento. El 23 de enero de 2009 se convocan elecciones anticipadas y tres días después, las caceroladas ya son multitudinarias y provocan la dimisión del Primer Ministro, el conservador Geir H. Haarden, y de todo su gobierno en bloque. Es el primer gobierno (y único que yo sepa) que cae víctima de la crisis mundial.
§  El 25 de abril se celebran elecciones generales de las que sale un gobierno de coalición formado por la Alianza Social-demócrata y el Movimiento de Izquierda Verde, encabezado por la nueva Primera Ministra Jóhanna Sigurðardóttir.
§  A lo largo del 2009 continúa la pésima situación económica del país y el año cierra con una caída del PIB del 7%.
§  Mediante una ley ampliamente discutida en el parlamento se propone la devolución de la deuda a Gran Bretaña y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum. En enero de 2010 el Presidente, Ólafur Ragnar Grímsson, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.
§  En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos. La revolución islandesa consigue una nueva victoria de forma pacífica.
§  El FMI congela las ayudas económicas a Islandia a la espera de que se resuelva la devolución de su deuda.
§  A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden internacional de arresto contra el ex-Presidente del Kaupthing, Sigurdur Einarsson.
§  En este contexto de crisis, se elige una asamblea constituyente el pasado mes de noviembre para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa. Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas. La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país. Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.
§  Y para terminar, otra medida “revolucionaria” del parlamento islandés: la Iniciativa Islandesa Moderna para Medios de Comunicación (Icelandic Modern Media Initiative), un proyecto de ley que pretende crear un marco jurídico destinado a la protección de la libertad de información y de expresión. Se pretende hacer del país un refugio seguro para el periodismo de investigación y la libertad de información donde se protegan fuentes, periodistas y proveedores de Internet que alojen información periodística; el infierno para EEUU y el paraíso para Wikileaks.
Pues esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis, reescritura de la constitución por los ciudadanos y un proyecto de blindaje de la libertad de información y de expresión. ¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos? ¿Se ha comentado en las repugnantes tertulias radiofónicas de politicastros de medio pelo y mercenarios de la desinformación? ¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no. Debe ser que a los Estados Unidos de Europa no les parece suficientemente importante que un pueblo coja las riendas de su soberanía y plante cara al rodillo neoliberal. O quizás teman que se les caiga la cara de vergüenza al quedar una vez más en evidencia que han convertido la democracia en un sistema plutocrático donde nada ha cambiado con la crisis, excepto el inicio de un proceso de socialización de las pérdidas con recortes sociales y precarización de las condiciones laborales. Es muy probable también que piensen que todavía quede vida inteligente entre sus unidades de consumo, que tanto gustan en llamar ciudadanos, y teman un efecto contagio. Aunque lo más seguro es que esta calculada minusvaloración informativa, cuando no silencio clamoroso, se deba a todas estas causas juntas.
Algunos dirán que Islandia es una pequeña isla de tan sólo 300.000 habitantes, con un entramado social, político, económico y administrativo mucho menos complejo que el de un gran país europeo, por lo que es más fácil organizarse y llevar a cabo este tipo de cambios. Sin embargo es un país que, aunque tienen gran independencia energética gracias a sus centrales geotérmicas, cuenta con muy pocos recursos naturales y tiene una economía vulnerable cuyas exportaciones dependen en un 40% de la pesca. También los hay que dirán que han vivido por encima de sus posibilidades endeudándose y especulando en el casino financiero como el que más, y es cierto. Igual que lo han hecho el resto de los países guiados por un sistema financiero liberalizado hasta el infinito por los mismos gobiernos irresponsables y suicidas que ahora se echan las manos a la cabeza . Yo simplemente pienso que el pueblo islandés es un pueblo culto, solidario, optimista y valiente, que ha sabido rectificar echándole dos cojones, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.
El país ya ha iniciado negociaciones para entrar en la Unión Europea. Espero, por su bien y tal y como están poniéndose las cosas en el continente con la plaga de farsantes que nos gobiernan, que el pueblo islandés complete su revolución rechazando la adhesión. Y ojalá ocurriera lo contrario, que fuera Europa la que entrase en Islandia, porque esa sí sería la verdadera Europa de los pueblos.
Publicado el 23 enero, 2011 por nosinmibici
Agradecimientos especiales a Francisco Javier



LA R-EVOLUCION PACIFICA, NOVENA MISIÓN. ISLANDIA, OTRO MUNDO ES POSIBLE: LA R-EVOLUCION OCULTADA

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En 2007 Islandia era el país más desarrollado del mundo, entre otras cosas no depende del petróleo para generar su electricidad y agua caliente. A continuación damos algunos datos  sobre Islandia que a lo mejor nos hacen reflexionar un poco sobre el hecho de que OTRO MUNDO ES POSIBLE:
§  El valiente pueblo islandés se negó a pagar la deuda de los parásitos bancos, los principales bancos quebraron, los banqueros fueron detenidos por la policía y encarcelados. Algunos huyeron lejos.
§  El gobierno corrupto de turno vigente fue obligado a dimitir y expulsado. No se cambió por la opción B de turno que siempre es más de lo mismo.
§  Es un paraíso informático donde se puede publicar legalmente sin censura toda aquella información comprometida que LOS PARÁSITOS AMOS no quieren que salga a la luz: LA VERDAD
§  Existe libertad de prensa veraz y no manipulada, al contrario que en el resto de países actualmente. Islandia es las islas Caimán del periodismo, un refugio para libertad de expresión y LA VERDAD.
§  Los ciudadanos islandeses manejan información real y objetiva basada en hechos y datos veraces, al contrario de la mentira oficial que nos escupen sistemáticamente en el resto de países.
ISLANDIA, un pueblo valiente, un ejemplo a seguir.
LA LIBERTAD ESTÁ AHÍ ESPERÁNDONOS, LLAMÁNDONOS A GRITOS
¿A QUÉ ESPERAMOS PARA DISFRUTARLA?

Objetivo de la 9ª misión:

Difundir la R-EVOLUCION de Islandia

Acciones a llevar a cabo:

Difunde esta información y este video, tradúcelos a todos los idiomas para que llegue hasta el último rincón del planeta.
DESPERTARES
Islandia, donde se hizo dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su execrable política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución. Y todo ello de forma pacífica: a golpe de cacerola, gritos y certero lanzamiento de huevos. Esta ha sido una revolución contra el poder político-financiero neoliberal que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí por qué no se han dado a conocer apenas estos hechos durante dos años o se ha informado frivolamente y de refilón: ¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos del mundo tomaran ejemplo?


Ni Verdes, ni Liberales, ni Conservadores, ni Socialdemócratas han podido con el pueblo: Islandia dice otra vez NO al suicidio financiero al que le conminaba la Unión Europea
Michael Hudson

10/04/11
"…para eso es para lo que ahora mismo parecen servir los partidos socialistas y socialdemócratas en Europa: para apretar las tuercas hasta extremos a los que jamás podrían avilantarse los partidos conservadores. La deflación salarial ha de ir de la mano de la deflación de deuda y de los aumentos de impuestos, a fin de encoger las economías."
"Votando NO en el referéndum del 9 de abril lo que la población islandesa dice a los negociadores financieros de Europa es: '¡Buena jugada! Pero no estamos dispuestos a secundarla. Vuestro juego de acreedores se acabó. De ninguna nación puede esperarse que cometa suicidio financiero al estilo irlandés, plegándose a la depresión económica y obligando a una buena parte de su población trabajadora a emigrar, simplemente para compensar a depositantes de bancos por los crímenes o las negligencias de sus banqueros'."

Ayer, 9 de abril de 2011, el pueblo islandés ha vuelto a decir "No" en un referédum de la mayor importancia, no sólo para los destinos de la economía y aun de la nación septentrional, sino para el futuro de la democracia y de la economía del continente europeo. El pueblo islandés tenía que votar sobre el frívolo y poco meditado acuerdo al que el gobierno verde y socialdemócrata había llegado con la UE para hacerse cargo de las enormes deudas contraídas con clientes privados británicos y holandeses por el banco privado Icesave. Asombra el espectáculo, común a toda Europa, de unos Parlamentos más y más divorciados de la opinión pública y el creciente descrédito de lo que ha dado en llamarse la "clase política". En este artículo, escrito con su lucidez y perspicacia habituales dos días antes de que se celebrara el referéndum y a propósito del mismo, Michael Hudson analiza lo que anda en juego en la economía y en la política europeas de nuestros días.
Un combate epocal se desarrolla este fin de semana en Islandia. El sábado, 9 de abril, los islandeses votan en referéndum si someten o no su economía a décadas de miseria, bancarrota y emigración forzosa de su fuerza laboral. Al menos, ese es el programa defendido por la actual coalición gobernante de Verdes y Socialdemócratas, que urgen a votar Sí al rescate del banco Icesave. Su política de rendición financiera se traga el cabildeo del Banco Central Europeo a favor de una desregulación neoliberal que llevó a la burbuja inmobiliaria y al endeudamiento apalancado, presentándola como si de una historia de éxitos se tratara, y no, como es el caso, de un proceso que ha terminado por llevar a Islandia a la servidumbre por deuda. La verdad es que se trató de un gigantesco fraude bancario, de una orgía de ventajistas que jugaban con información interna privilegiada: los ejecutivos bancarios se prestaban el dinero a sí mismos, dejando una cáscara vacía: así, decían, funcionan los "mercados libres". Se recomendaba el endeudamiento como vía para hacerse rico. El precio que pagó Islandia fue un desplome del 70% del valor de sus viviendas (en un país en el que [como en España] los deudores hipotecarios son personalmente responsables de su deuda, cualquiera que llegue a ser el valor de la vivienda), un PIB en caída libre, un creciente desempleo, quiebras y desahucios.
Para poner el voto del sábado 9 en perspectiva, vale la pena ver qué cosas parecidas han ido pasando en el último año en toda Europa. Para no iniciados, durante ese año se ha popularizado un nuevo acrónimo, PIIGS, para referirse a Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España.
Grecia
La erupción comenzó en Grecia. Una de las herencias del régimen de los coroneles fue la evasión fiscal de los ricos. Eso llevó a déficits presupuestarios, y los bancos de Wall Street ayudaron al gobierno [conservador griego] a esconder su deuda pública en una contabilidad basura de "libre empresa". Luego, los acreedores alemanes y franceses hicieron una fortuna elevando las tasas de interés que Grecia tenía que pagar por su acrecido riesgo crediticio.
Se le dijo a Grecia que tenía que levantar los ingresos fiscales con impuestos a los trabajadores y haciendo pagar más por los servicios públicos. Eso aumenta el coste de la vida y el coste de hacer negocios, quitando competitividad a la economía. La respuesta de manual neoliberal es ésta: hay que convertir a la economía toda en una enorme colección de puestos de peaje. La idea es atacar el empleo público rebajando los salarios de los funcionarios, a fin de presionar a la baja los salarios del sector privado, al tiempo que se recortan servicios sociales básicos y se eleva el coste de la vida introduciendo cargos de peaje en las autiovías y en otras infraestructuras básicas.
Los Tigres Bálticos fueron pioneros en eso, y deberían ser una advertencia para el resto de Europa. Letonia batió todas las marcas en 2008-09 cuando, plegándose a los dictados del Comisario europeo de economíaa y moneda, Joaquín Almunia, destruyó un 25% de su PIB y recortó los salarios públcos en un 30%. Letonia no recuperará los niveles precrisis de PIB que tenía en 2007 hasta por lo menos 2016: toda una década perdida, despilfarrada en una penitencia financiera resultante de haber creído en las fantasías neoliberales de que su burbuja inmobiliaria era una proceso prometedor de rebosante éxitos.
En otoño de 2009, el primer ministro socialista George Papandreu prometió en una cumbre de la UE que Grecia no quebraría por causa de un volumen de deuda de 298 mil millones de euros, pero advirtió: "Nosotros no hemos llegado al poder para desmantelar el Estado social. No serán los trabajadores asalariados quienes paguen por esta situación: ni congelaremos salarios ni, mucho menos, los recortaremos". Sin embargo, para eso es para lo que ahora mismo parecen servir los partidos socialistas y socialdemócratas: para apretar las tuercas hasta extremos a los que jamás podrían avilantarse los partidos conservadores. La deflación salarial ha de ir de la mano de la deflación de deuda y de los aumentos de impuestos, a fin de encoger las economías.
El programa de la UE y del FMI inspira la versión actual de los ·desórdenes inducidos por el FMI" en América Latina en los 70 y 80 del siglo pasado. Almunia, el verdugo de la economía letona, exigió unas "reformas" que pasaban por recortes en la asistencia sanitaria, en las pensiones y en el empleo público, "reformas" acompañadas de una proliferación de impuestos, gravámenes y peajes de carretera y en otras infraestructuras básicas.
La palabra "reforma" se ha convertido en un eufemismo para hablar de la jibarización del sector público y de la privatización de activos públicos, liquidados a precio de ganga en beneficio de los acreedores. Esa política inspiró en Grecia una rebelión de desobediencia civil –"yo no pago"— que terminó por convertirse en "un movimiento antiausteridad de alcance nacional. Los partidarios de ese movimiento se niegan a pagar los peajes de las autopistas; en Atenas, se suben sin billete al metro y a los autobuses para protestar contra un 'injusto' aumento del 40% en los viajes". (Kerin Hope, "Greeks adopt 'won't pay' attitude," Financial Times, 10 marzo 2011.) Ni que decir tiene, los policías simpatizan lo bastante con el movimiento, como para abstenerse de poner multas.  
Un artículo aparecido en [el rotatiivo parisino] Le Monde acusó al plan de la UE y el FMI de "cabalgar por encima de las más elementales reglas de la democracia. De ponerse por obra ese plan, resultaría en un colpaso de la economía y de los ingresos de la gente sin precedentes en Europa desde los años 30. Salta igualmente a la vista la colusión entre los mercados, los bancos centrales y los gobiernos para hacer pagar a los pueblos la factura del capricho arbitrario del sistema".
Irlanda
Irlanda es la economía más golpeada de la Eurozona. El partido inveteradamente gobernante, el liberal Fianna Fail [en coalición con Los Verdes] aceptó en su día incorporar las pérdidas bancarias a la contabilidad pública, imponiendo lo que tiene el aspecto de convertirse en décadas de austeridad (y en la mayor emigración forzosa desde la Hambruna de la Patata, a mediados del siglo XIX). Los votantes respondieron echando del gobierno al partido liberal –que perdió dos tercios de sus escaños en el Parlamento— y haciendo desaparecer del panorama político al Partido Verde, mientras el principal partido opositor, el democristiano Fine Gael, prometía a finales del pasado noviembre renegociar un préstamo de rescate de la UE y el FMI por un montante de 115 mil millones de dólares y el correspondiente programa de austeridad.
Un editorial del Financial Times se refirió al paquete de rescate –un eufemismo para la destrucción financiera— como la degradación de una nación a la condición de "esclavitud escriturada". Los euroburócratas "pretenden que el contribuyente irlandés eche más dinero en los agujeros abiertos por los bancos privados. Como parte del rescate, Dublín tendrá que ir consumiendo un fondo de pensiones creado en los días en que Berlín y París estaban violando las reglas de Mastricht (…) mientras se sacraliza a los tenedores de bonos y las apresuradas liquidaciones de activos aumentan el riesgo de que pérdidas aún mayores sean cargadas sobre las espaldas del contribuyente". Lo único que auguran las promesas de la UE de renegociar el acuerdo son concesiones engañosas que no lograrán rescatar a los trabajadores y a la industria irlandeses de tener que pagar la factura de los préstamos temerariamente concedidos por la banca privada nacional. Las opciones de Irlanda, así pues, se reducen o a rechazar o a aceptar las exigencias de la Comisión Europea de "salvar la integridad de los banqueros" a expensas del trabajo y de la industria. La cosa recuerda la célebre sentencia de William Nassau Senior –el que sucedió a Malthus en la cátedra del East India College— cuando, informado de que en la Hambruna de la Patata habían muerto en Irlanda un millón de personas, repuso impertérrito: "No son suficientes". Ya se ve que la teoría económica basura de los neoliberales goza de un largo pedigrí.
Se ha alterado radicalmente la idea de la soberanía nacional, y aun el supuesto básico subyacente a toda la teoría política: la premisa de que los gobiernos actúan conforme al interés nacional.
Se calcula que los intereses servidos por el gobierno irlandés –por un monto de 10 mil millones de euros— absorverán el 80% de los ingresos fiscales recaudados por el gobierno en 2010. Eso está más allá de la capacidad de supervivencia de cualquier Estado o de cualquier economía. Significa que todo el crecimiento va a ir a parar, como tributo, a la UE por haber rescatado a temerarios banqueros alemanes, y de otros países, que ni siquiera se percataron del hecho aparantemente palmario de que las deudas que no se pueden pagar, nunca se pagan. El problema es que, mientras van percatándose de eso, las economíaas serán destruidas, los activos, aventados, el capital, esquilmado, y el trabajo, obligado a emigrar. Letonia es el emblema de todo eso, con un tercio de su población entre 20 y 40 años que ya ha emigrado o planea hacerlo en los próximos años.
La argentinización de Europa
La pesadilla de la UE es que los votantes puedan despertar como terminaron despertando los argentinos cuando se les anunció oficialmente que los consejos neoliberales que les habían venido dando los asesores estadounidenses y del FMI habían destruido la economíaa argentina. El pago de la deuda era imposible. Y llegados a ese punto, no tuvo Argentina demasuiadas dificultades para depreciar en un 70% el valor de la deuda contraida con acreedores extranjeros. Su economía está ahora en auge, precisamente porque, emancipada de sus cuervos financieros, vuelve a ser digna de crédito.
Algo muy parecido ocurrió en América Latina y otros países del Tercer Mundo luego de que México anunciara que no podría pagar su deuda exterior en 1982. Se produjo una oleada de quiebras, lo que generó negociaciones para la depreciación de la deuda, culminando con los bonos Brady. Los EEUU y otros acreedores calcularon con realismo lo que los deudores estaban en condiciones de pagar. Y substituyeron los viejos créditos bancarios, irresponsablemente concedidos, por nuevos bonos. Los EEUU y otros miembros del FMI consideraron todo un éxito esas depreciaciones.
Pero a Irlanda, Grecia e Islandia se les cuentan ahora historias terroríficas sobre lo que podría ocurrir, si sus gobiernos se negaran a cometer suicidio financiero. Se teme, claro, la rebelión de los deudores, lo que llevaría a la Eurozona a desmembrarse por la resistencia a que las economías financiarizadas entreguen durante años y años todo su excedente a los acreedores, sometiéndose a las exigencias bancarias de sacrificar toda una generación a la austeridad, el encogimiento y la emigración.
El referedum islandés y la pesadilla de la Comisión europea: la rebelión de los deudores
Y ese es el asunto que se dirime este sábado [9 de abril de 2011] en el referéndum islandés. Es la cuestión a la que se enfrenta el conjunto de los votantes europeos: ¿tienen las economías de nuestros días que sujetarse a los bancos y rescatarlos con recursos públicos de préstamos temerariamente concedidos? ¿O hay que purgar al sistema financiero para que, al revés, sirva a la economía y contribuya a elevar los niveles de vida, en vez de imponer austeridad?
Parece una ironía que los partidos socialistas (España, Grecia), el Partido Laborista británico y varios partidos socialdemócratas se hayan desplazado hacia el extremo probanquero derechista del espectro político, comprometiéndose a imponer una austeridad hostil al mundo del trabajo, no sólo en Europa, sino también en Nueva Zelanda (el emblema de las privatizaciones thatcheritas en los 90) y aun Australia. La política de reducción de los servicios sociales públicos y de apostar por las privatizaciones es diametralmente opuesta a sus posiciones de hace un siglo. ¿Cómo llegaron a divorciarse a tal punto de los trabajadores, sus originarios votantes? Diríase que su función actual es la de imponer cualesquiera políticas derechistas que los partidos conservadores no se avilantan a desarrollar: un poco como Obama, neutralizador de posibles alternativas del Partido Demócrata al cabiledeo Republicano a favor de políticas económicas à la Rubin [el célebre alto ejecutivo del banco privado Goldman Sachs que, como secreterio del Tesoro norteamericano, determinó toda la política económica de los gobiernos de Bill Clinton; T.].
¿Incauta credulidad? Puede que ése haya sido el caso en Rusia, cuyos dirigentes parecían tener poca idea de cómo defenderse de los destructivos consejos de los chicos de Harvard y de Jeffery Sachs. Pero hay algo menos incauto y más intencional en la política del Partido Laborista británico de pasar a Thatcher por la derecha en punto a privatización de ferrocarriles y otras infraestructuras económicas clave a través de su "Sociedad Público-Privado". Es la actitud que llevó a a Gordon Brown a esgrimir la amenaza de bloquear la entrada de Islandia en la UE, si los votantes islandeses se oponían a rescatar lo que no era sino el fracaso de la neoliberal agencia británica aseguradora de bancos a la hora de prevenir que los báncsters saquearan Icesave. El pasado fin de semana, medio millón de ciudadanos británicos marcharon por las calles de Londres protestando contra los anunciados recortes de servicios sociales, educación y transporte, así como contra los aumentos de impuestos destinados a pagar los rescates de Gordon Brown de bancos privados como el Northern Rock y el Royal Bank of Scottland. La carga la soportarán los trabajadores y la industria, no la clase financiera británica. El Daily Express, un diario de tirada nacional siempre dispuesto a lanzar campañas, está ahora desarrollando una ruidosa campaña para que el Reino Unido abandone la UE aduciendo sobre poco más o menos las mismas razones por las que hasta ahora se ha abstenido el país de entrar en la Eurozona monetaria.
¿Qué podrían razonablemente esperar Islandia y otros países deudores de pagar su deuda, especialmente en los tiempos que corren? El acuerdo propuesto daría a Gran Bretaña y a Holanda más de lo que les darían las directrices de la UE. Islandia tiene robustos argumentos jurídicos para plantarse. Las advertencias de los socialdemócratas y los verdes islandeses sobre la UE son tan exageradas, que le llevan a uno a maliciar si los diputados del Althing [el parlamento islandés] no estarán simplemente buscando evitar una investigación sobre lo que realmente ocurrió con los depósitos del Landbanki Icesave. La Oficina de Fraude británica se ha puesto últimamente más seria en la investigación de lo que ocurrió con el dinero, y ha empezado a detener a exdirectores. Vivimos tiempos realmente extraños, con un gobierno islandés [¡socialdemócrata y verde!] resignado a cargar la mala deuda de bancos privados en la contabilidad pública islandesa.
El problema es que, cuanto más encoja la economía de Islandia, tanto más imposible le resultará pagar la deuda externa. El gobierno islandés mendiga con desesperación la entrada en la UE, sin preguntarse siquiera qué coste tiene eso. El coste: se desplomaría la tasa de cambio de la corona islandesa, encogería la economíaa islandesa y los trabajadores jóvenes islandeses se verían forzados a emigrar en busca de puestos de trabajo y para evitar las quiebras y los desahucios resultantes de la sujeción a políticas de austeridad.
Nadie conoce realmente la profundidad del agujero. El gobierno islandés ni siquiera ha intentado realizar un análsis serio de riesgos. Lo que está claro es que la UE y el FMI han sido irresponsablemente optimistas. Cada informe estadístico nuevo resulta "sorprendente" e "inesperado". Sobre la base de las hipótesis de trabajo del FMI acerca de la evolución de la tasa de cambio de la corona islandesa hasta finales de 2009, por ejemplo, el personal del FMI hizo proyecciones, según las cuales la deuda exterior bruta sería del 160% del PIB. Para decirlo todo, añadieron que una ulterior depreciación de la tasa de cambio del 30% podría llegar a causar un aumento importante de aquella proporción de la deuda. Y eso es lo que ha ocurrido. En noviembre de 2008, el FMI avisó de que la deuda externa que había proyectado para fines de 2009 podría llegar a alcazar el 249% del PIB, un nivel que consideraba "claramente insostenible". Pero el actual nivel de la deuda ha sido estimado ya en el 260% del PIB islandés, y eso aun sin incluir, entre otras, la deuda de Icesave que el gobierno quiere asumir.
Los acreedores nada pierden impartiendo los consejos de la teoría económica basura. Se han mostrado muy dispuestos a alentar a las economías a destruirse a sí propias en el proceso de tratar de pagar: algo así como aplaudir a los trabajadores de las plantas nucleares por ir a apagar un incendio en medio de radiaciones. En el caso de Irlanda, la UE conminó a su gobierno [verdi-liberal] a responsabilizarse de préstamos bancarios privados que, al final, resultaron valer sólo un 30% (sí, un 30%: no es unerratum mecanográfico) del precio de mercado estimado. Dijo que eso podía hacerse ·fácilmente". El gobierno verdi-liberal aceptó. Consecuencia: la práctica desaparición del Partido Verde irlandés y, lo que es mucho más importante, la condena de la economía irlandesa a por lo menos dos décadas de miseria, emigración y bancarrota.
Lo que empeora el problema es que la deuda contraída en moneda extranjera no se paga a partir del PIB (cuyas transacciones se realizan en moneda nacional), sino a partir de los beneficios de la exportación más las ganancias resultantes de la liquidación de activos públicos comprados por inversores extranjeros. Para Islandia, la cuestión sería qué volumen de productos y servicios –y de recursos naturales y empresas— nacionales comprarían británicos y holandeses.
Se supone que es responsabilidad de los acreedores colaborar con los deudores y negociar los pagos en exportaciones. En vez de eso, los actuales acreedores se limitan a exigir a los gobiernos que vendan a precios de liquidación tierras, recursos minerales, infraestructuras básicas y monopolios naturales para pagar a los acreedores extranjeros. Esos activos resultan confiscados en lo que, en efecto, es un procedimiento pre-bancarrota. Los nuevos compradores, entonces, convierten la economía toda en una red de puestos de peaje, elevando las cargas de acceso al transporte, al servicio telefónico y a otros servicios privatizados.
Uno estaría tentado a pensar que la respuesta normal de un gobierno en estos casos de negociación de la deuda externa sería nombrar una comisión de expertos que evaluara la posición de la economía, a fin de ponderar la capacidad de pago de las deudas contraídas en el extranjero y de formular los términos de un acuerdo conforme a la propia capacidad de pago. Pero no ha habido tal cosa. El Althing [parlamento islandés] se ha limitado simplemente a aceptar las exigencias del Reino Unido y de Holanda sin la menor negociación. Ni siquiera ha levantado protesta por el hecho de que británicos y holandeses sigan adelantando las manijas del reloj de los intereses en las cargas que están exigiendo.
Votando NO en el referéndum del 9 de abril, lo que la población islandesa va a decir a los negociadores financieros de Europa es: "¡Buena jugada! Pero no estamos dispuestos a secundarla. Vuestro juego de acreedores se acabó. De ninguna nación puede esperarse que cometa suicidio financiero al estilo irlandés, plegándose a la depresión económica y obligando a una buena parte de su población trabajadora a emigrar, simplemente para compensar a depositantes de bancos por los crímenes o las negligencias de sus banqueros".
El incalificable papel jugado por las agencias de calificación del riesgo
Las agencias de calificación crediticia han tratado de apoyar los esfuerzos del Althing por amedrentar a la población islandesa para que vote "Sí". El pasado 23 de febrero, Moody's amenazaba: "si se rechaza el acuerdo, lo más probable es que rebajemos la calificación de Islandia hasta Ba1, o menos". Si los votantes aprobaran el acuerdo, en cambio, "lo más probable es que cambiáramos la actual calificación del gobierno en Baa3, de negativa a estable", a la vista de un probable "recorte en los restantes 1.100 millones de dólares comprometidos por los otros países nórdicos y probablemente también de un aplazamiento del programa del FMI para Islandia".
Tal vez no muchos islandeses se percatan de que las agencias de calificación son, en la práctica, lobistas de sus clientes, el sector financiero. Uno pensaría que perdieron definitivamente su reputación de honradez –no digamos de competencia— cuando calificaron con una triple AAA las hipotecas basura que desencadenaron la actual catástrofe financiera global. La explicación es que lo hicieron todo por dinero. No son más honradas que Arthur Andersen, la desaparecida compañía auditora que aprobó, como se recordará, la contabilidad basura de Enron.   
La idea que yo me he forjado de las agencias de calificación la debo en no pequeña medida a la historia que me contó Dennis Kucinich de cuando era alcalde de Cleveland, Ohio. Los bancos y algunos de los principales clientes de éstos habían puesto los ojos en la privatización de la empresa pública de electricidad. Los privatizadores querían comprarla a crédito (con unos intereses fiscalmente deducibles, que privaban al gobierno de recaudar los correspondientes ingresos fiscales) y aumentar drásticamente los precios para poder pagar exorbitantes remuneraciones a sus ejecutivos, ultrajantes honorarios de suscripción del crédito a los bancos y unas bonitas compensaciones a las agencias de calificación. Los bancos le pidieron al alcalde Kucinich que les vendiera el banco municipal, prometiendo ayudarle a ser gobernador si traicionaba a su electorado.
Kucinich dijo "No". Asi que los bancos recurrieron a sus perros de presa, las agencias de calificación. Amenazaron éstas con degradar la calificación de Cleveland para que no pudiera mantener el equilibrio en los empréstitos normales que tenía con los bancos. Llegaron a decirle: "Suéltenos su compañía energética o le arruinaremos las finanzas de la ciudad".
Kuzinich volvió a negarse. Y los bancos cumplieron sus amenazas, pero el alcalde había salvado a la ciudad de ver esquilmados sus ingresos con cargas de privatización predatoria. A su debido tiempo, los votantes llevaron a Kucinich al Congreso, y terminó siendo un canditado a la presidencia.
Volviendo al problema de las agencias de calificación crediticia, ¿cómo puede llegar a creer nadie que aceptar pagar una deuda de monto impagable mejorará la calificación crediticia de Islandia? Los inversores han aprendido a depender de su propio sentido común al perder centenares de miles de millones de dólares por causa de las temerarias estimaciones de las agencias de calificación. Las agencias de calificación han conseguido eludir la persecución penal alegando que en la letra pequeña de sus contratos se dice que no hacen sino dar una "opinión", no un análisis realista en el que pudieran fundarse honradas responsabilidades profesionales.
La experiencia argentina debería servir aquí de modelo, al ilustrar cómo la significativa depreciación de la deuda exterior puede contribuir a aumentar, no a disminuir, la credibilidad de una economía. Y en lo atinente a posibles pleitos judiciales, recuérdese que uno de los axiomas básicos del Derecho Internacional Público es que ningún país soberano puede ser obligado a cometer suicidio financiero con medidas de austeridad financiera que lo pongan al borde del abismo de la emigración forzosa de sus trabajadores y el retroceso demográfico. Las naciones son entidades soberanas.
Islandia y Portugal, otro país de la Eurozona tumbado por sus bancos
De modo que, tanto jurídica como moalmente, estaría mal que los ciudadanos islandeses tuvieran que emplear el resto de sus vidas en pagar unas deudas que, lejos de ser asunto suyo, deberían ser un asunto para dirimido entre la Oficina Británica del Fraude Financiero Grave y las agencias británicas de seguros bancarios. Lo que deciden los votos en el referédum islandés del 9 de abril es qué precio está dispuesta a pagar Islandia para entrar en la UE. En la práctica, y en la medida en que la Eurozona se enfrenta a una crisis generada por los deudores PIIGS, la cuestión es: ¿qué tipo de UE va a salir del actual conflicto entre acreedores y deudores? Hay miedo de que la Eurozona se desmembre en cualquier caso. Así que el actual gobierno socialdemócrata y verde islandés puede que esté buscando entrar  como miembro de una realidad ilusoria, una realidad en proceso de desmembración, al menos si se mantiene en su actual extremismo neoliberal. Precisamente ayer (jueves, 7 de abril), un editorial del Financial Times comentaba esto que sigue a propósito de la prematura rendición de Portugal a las exigencias de la UE:
"Otro país de la Eurozona tumbado por sus bancos. A comienzos de esta semana, los bancos portugueses amenazaban con una ralentización de la compra de bonos, a menos que el gobierno custodio buscara ayudas financieras en otros países de la Unión Europea (…) Lisboa debería haberse mantenido firme en su posición (…) debería haberse resistido a las exigencias de los bancos: buscar un crédito-puente inmediato. (…) Al hacerlo tan fácil y prontamente, el gobierno se arriesga a aliernarse por entero a unos mercados alarmados. Y eso podria perjudicar el resultado de negociaciones persuasorias a más largo plazo.
"El gobierno custodio carece de la autoridad moral y de la autoridad política para determinar de esta forma el futuro de Portugal. No debería abandonar los mercados con tanta precipitación. Porque lo que eso podría significar en los meses venideros son intereses más altos en las emisiones de deuda pública, más altos, en cualquier caso, de lo que podría haber sido el caso si el gobierno no hubiera metido la mano tan pronto… El momento adecuado para optar a un rescate externo debería haber sido al final de un debate nacional."
Lo mismo debería valer para Islandia. Si observamos lo ocurrido durante el pasado año, diríase que la nación islandesa ha sido usada a modo de (cruel) experimento piscológico y político para ver cuánto está dispuesta a pagar una población, sin merecérselo, por lo que banqueros ventajistas han robado o se han prestado a sí mismos.
El actual gobierno socialdemócrata y verde islandés parece haberse desacoplado de lo que es bueno para los votantes y para la supervivencia misma de la economía de Islandia. Por eso desafía el axioma básico de toda ciencia social y de toda teoría económica, y es a saber: que las naciones actúan en su mejor interés propio. También es el axioma de la democracia: los electores se percatan de sus intereses y votan en consecuencia para elegir a representantes que apliquen políticas conformes a esos intereses. Para el politólogo, esto es toda una anomalía. ¿Cómo explicar que un parlamento nacional actúe en interés de acreedores británicos y holandeses, antes que en interés de su propio país, acusado de tener deudas que los votantes de otros países se han sacado de encima derribando precisamente a gobiernos dispuestos a hacerlas suyas?
Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y después en el Hudson Institute. En 1990 colaboró en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark. El Dr. Hudson fue asesor económico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campaña primaria presidencial demócrata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canadá, México y Letonia, así como al Instituto de Naciones Unidas para la Formación y la Investigación. Distinguido profesor investigador en la Universidad de Missouri de la ciudad de Kansas, es autor de numerosos libros, entre ellos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire.

Traducción para www.sinpermiso.info: Mínima Estrella



Islandia después del NO
Michael Hudson
18/04/11
"De ninguna nación soberana puede esperarse que se allane a imponer a toda una generación la austeridad financiera, la contracción económica y la emigración forzosa de sus trabajadores sólo para poder subvenir a los costos del fracasado experimento neoliberal que ha terminado por arruinar a tantas economías europeas."

La alianza de Liberales y Verdes llevó a Irlanda al suicidio económico; la alianza de Verdes y Socialdemócratas podría haber despeñado a Islandia por parecido derrotadero, pero el pueblo islandés frenó de momento la deriva hacia el suicidio financiero votando masivamente No al irresponsable acuerdo a que su gobierno (y su parlamento) habían llegado con los negociadores financieros europeos. Segunda incursión del analista financiero Michael Hudson en lo que andaba en juego en el referéndum islandés del pasado 9 de abril, forzado, contra gobierno y parlamento, por el presidente de la República de Islandia, Olafur Ragnar Grimsson. (Para ver la primera, pulse AQUÍ.)
Cerca del 75% de los votantes islandeses acudieron el pasado sábado, 9 de abril, a las urnas para rechazar la propuesta del gobierno Socialdemócrata/Verde de pagar 5.200 millones de dólares a las aseguradoras bancarias británicas y holandesas por el colapso de Landsbanki-Icesave. Todos y cada uno de los seis distritos electorales de Islandia votaron No en una proporción nacional del 60% (en enero de 2010, dijo otro No el 93%).
El voto reflejó la extendida creencia de que los negociadores del gobierno no habían sido lo bastante enérgicos en la defensa de la causa jurídica islandesa. La situación no puede menos de traer a la memoria el embrollo de la deuda de guerra entre los aliados tras la I Guerra Mundial. Lloyd George [el primer ministro británico] describió entonces las conversaciones sobre las deudas británicas de armamento entre el Secretario del Tesoro norteamericano Andrew Mellon y el británico Stanley Baldwin como "una negociación entre una comadreja y su presa. El resultado fue un acuerdo que arruinó la reputación del cobro de las deudas internacionales (…) No es que los funcionarios del tesoro norteamericano hicieran farol, pero, como es de razón, comenzaron las conversaciones planteando exigencias máximas: para su sorpresa, el Dr. Baldwin dijo que, en su opinión, sus exigencias eran justas, y las aceptó (…) Ese crudo desempeño, jocosamente llamado 'convenio', hubo de tener efectos desastrosos sobre el curso entero de las negociaciones…".
Y así ocurrió también con la negociación de Islandia con Gran Bretaña. Es verdad: consiguieron dilatar en el tiempo el horizonte la devolución de la deuda islandesa. Pero ¿de dónde iba a sacar Islandia las libras esterlinas y los euros, dada la contracción de su economía? Ese es el mayor riesgo en los pagos, y sigue sin afrontarse. Amaga con desplomar la tasa de cambio de la corona islandesa.
Además, el acuerdo al que se había llegado implicaba aceptar los cargos de intereses del rescate desde 2008, incluidos los extremadamente elevados cargos de intereses que sirvieron de cebo para que los depositantes privados británicos y holandeses pusieran su dinero en las cuentas de Icesave. Los islandeses ven esos intereses extraordinarios como compensación por los riesgos: riesgos que fueron aceptados por los depositantes, razón por la cual esos depositantes por Internet tendrían ahora que arrostrar las consecuencias.
Así pues, el problema de Icesave terminará ahora en los tribunales. La directriz pertinente de la Unión Europea reza así: "el coste de financiación de este tipo de esquemas tienen que soportarlo, en principio, las propias entidades de crédito". Como reclamantes prioritarios, Gran Bretaña y Holanda se llevarán, en efecto, la parte del león del cadáver de Landsbanki. Pero no era eso lo que se sometía al sufragio de los votantes islandesas. Lo único que ellos querían era salvar a Islandia de una obligación indefinida de cargar con las pérdidas de un banco privado por la vía de incorporarlas a las cuentas públicas sin un plan que dibujara claramente el modo en que Islandia podía obtener el dinero para pagarlas.
La primera ministra, Johanna Sigurdardottir, alerta de que el resultado del referéndum puede traer consigo "el caos político y económico". Pero tratar de pagar trae consigo lo mismo. El pasado año ha sido testigo de la desastrosa experiencia griega e irlandesa; ahora vemos como Portugal se apresta también a incorporar a sus cuentas públicas las deudas temerariamente contraídas por su sector bancario privado. Difícilmente puede esperar de una nación soberana que imponga a su economía una década o más de profunda depresión, siendo así que el Derecho Internacional autoriza a todas las naciones a actuar conforme a sus propios intereses vitales.
Los intentos de los acreedores por persuadir a las naciones de que se allanen a rescatar a los bancos a costa del erario público no es, a fin de cuentas, sino un manipulatorio ejercicio de relaciones públicas. Los islandeses han podido ver el éxito de la Argentina luego de reestructurar su deuda y recortar radicalmente las pretensiones de sus acreedores. También han podido asistir al colapso político de Irlanda y de Grecia, resultante de su empeño en pagar sin atender a los medios necesarios para hacerlo.
Lo menos que puede decirse es que los acreedores no ponderaron mucho las cosas cuando convencieron al gobierno Verde-Liberal de Irlanda de que podía asumir públicamente las quiebras de sus bancos privados sin hundir en la depresión a su economía. Ahí está ahora la experiencia de Irlanda, plantada como una señal de alarma para otros países: no se puede confiar en los pronósticos manifiestamente optimistas de los banqueros centrales. En el caso de Islandia, los expertos del FMI hicieron en noviembre de 2008 proyecciones, según las cuales la deuda exterior bruta sería del 160% del PIB a fines de 2009. Para decirlo todo, añadieron que una ulterior depreciación de la tasa de cambio del 30% podría llegar a causar un aumento importante de aquella proporción de la deuda. Y eso es lo que ha ocurrido. En noviembre de 2008, el FMI avisó de que la deuda externa que había proyectado para fines de 2009 podría llegar a alcanzar el 249% del PIB, un nivel que consideraba "claramente insostenible". Pero el actual nivel de la deuda ha sido estimado ya en el 260% del PIB islandés, ¡y eso aun sin incluir, entre otras, la deuda privada de Icesave que el gobierno Socialdemócrata-Verde quería asumir públicamente!
El problema capital de las obligaciones de Islandia con Gran Bretaña y Holanda es que la deuda exterior –contraída en moneda extranjera— no se paga a partir del PIB. Aparte de lo que se recupere de Landsbanki (ahora, con ayuda de la Oficina Británica para el Fraude Grave), el dinero debe pagarse con exportaciones. Pero no ha habido negociaciones con Gran Bretaña y Holanda sobre qué bienes y servicios islandeses aceptarían esos países como pago. Ya en los años 20 del siglo pasado, John Maynard Keynes dejó escrito que la nación acreedora aliada tenía que responsabilizarse de un modo u otro de las posibilidades de que Alemania pudiera pagar sus reparaciones de guerra, si no era mediante la exportación a la nación acreedora. En la práctica, lo que hicieron las ciudades alemanas fue tomar préstamos en Nueva York y pasar los dólares así habidos a Reichbank [el banco central de la República alemana] para que pagara a Gran Bretaña y a Francia, las cuales, a su vez, usaban ese dinero para transferirlo al gobierno estadounidense en concepto de satisfacción de la deuda interaliada contraída en la compra de armamentos. En otras palabras: Alemania "tomó prestada su vía de salida de la deuda". Con el tiempo, eso nunca funciona.
La práctica normal para Islandia sería nombrar un grupo de expertos que sentara las bases más firmes posibles para defenderse. De ninguna nación soberana puede esperarse que se allane a imponer a toda una generación la austeridad financiera, la contracción económica y la emigración forzosa de sus trabajadores sólo para poder subvenir a los costos del fracasado experimento neoliberal que ha terminado por arruinar a tantas economías europeas.
Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y después en el Hudson Institute. En 1990 colaboró en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark. El Dr. Hudson fue asesor económico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campaña primaria presidencial demócrata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canadá, México y Letonia, así como al Instituto de Naciones Unidas para la Formación y la Investigación. Distinguido profesor investigador en la Universidad de Missouri de la ciudad de Kansas, es autor de numerosos libros, entre ellos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire.

Traducción para www.sinpermiso.info: Mínima Estrella




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